Relato Erótico - El TRÍO del BIEEEEN (HMH)
- Laura Guardincerri
- 9 may 2022
- 7 min de lectura
Ya estoy excitada, solo con sentarme a escribirlo… vuelven las imágenes a mi mente y es casi inmediato: me siento inquieta, sensitiva…
Todavía está muy latente en mi cuerpo toda la noche. Cierro los ojos y los veo, nos veo…
No hay fotos de la noche, no archivos en una cámara, pero sí tengo una colección de fotos mentales inolvidables.
Arrancamos la noche Sebastián y yo, charlando soles en mi living, tomando unas cervezas y escuchando música. Y en esa estábamos cuando recibí el mensaje de Leo: “Yendooo” La noche estaba a punto de ponerse muy, pero muy caliente…
Con Sebastián era la primera vez que nos veíamos cara a cara, pero la conversación fluyó fácil. En las charlas previas que habíamos tenido —además de parecerme súper divino, atractivo y copado— me generó confianza… Razón por la cual lo invité directo a mi casa. El plan inicial era conocernos en un bar, pero, por algunos cambios en la noche, así era mucho más práctico…
Y no me equivoqué al confiar en él. Por cosas como esta que dijo, supe que este hombre era un re sí:
—Si no pinta, no te sentís cómoda o no tenés ganas de hacer lo que hablamos, decime tranqui. Agarro la moto y me voy para casa. No sientas que porque ya estamos acá…
Ya me atraía un MONTÓN, y con escucharlo decir eso me atrajo el doble …
Cuando llegó Leo, fui a abrirle el portón. Nos besamos y lo abracé; la alegría de que quisiera compartir algo así conmigo era tanta que me salió abrazarlo… Con Leo sí nos conocemos muy bien. Cada encuentro que tuve con él fue para el recuerdo —de hecho, hay otros relatos de noches con él—…
Seguimos lxs tres con la charla y la birra, y sumamos un faso… Ideal para arrancar el viaje que fue toda esa noche…
Con Leo tenemos un juego: cuando llega a mi casa, lo espero desnuda, le paso las llaves por la ventana y, cuando entra, de bienvenida, me pongo de rodillas para saborearlo recién llegado… Esa noche, antes de llegar, me había mandado un mensaje para que lo recibiera igual… Pero cuando él llegó, todavía no estábamos en ese clima con Sebas. Así que Leo, ni lento ni perezoso, aprovechó ese juego interno para picarla…
—Leo: “No tuve mi recibimiento como corresponde” —me dijo.
—Yo (entre risas): “Dejame que haga algo primero, para entrar en confianza con él…”
Lo miré a Sebas y, al segundo de notar esa mirada de deseo, le metí un beso… beso que él retrucó con una chapada intensa, húmeda, hermosa…
—Sebas (entre sonrisas): “¿Ya entraste en confianza?”
Y síii… ya estaba en confianza. En verdad, ya estaba entregadísima… Y ufff… el hermoso quilombo que arrancó después de eso… Perdón la onomatopeya, pero no encuentro mejor palabra para expresarlo… Y hubo tantos ufff, mmmmms, wow…
Para mi alegría, no se tardó mucho en que la estimulación y el sexo oral se volvieran un todes contra todes… Tenerlo primero a Leo en mi boca, después a Sebas. Y cuando volví a llevarme a Leo a la boca, se sumó Sebas con la suya…
Qué hermoso compartir una pija, por favooor… ¡y con otro hombre! Yo no les puedo explicar lo que fue para mí compartir tanto sexo oral de a dos con otro hombre… lo sabroso de sentir todo eso: la erección, las lenguas que se encuentran en la punta, recorrer el tronco y volver a subir para chapar, chupar… y turnarnos para metérnosla entera. Y VER… ver ese momento en que el otro se la mete y la disfruta. Y ESCUCHAR… escuchar los suspiros y las palabras de placer del que está recibiendo… Y fueron varias las veces que compartimos pija, con uno y con el otro…
En un momento de pausa surgió, en la charla, el tema de las drogas y cuáles habíamos probado cada une…
—Yo: “Esto es una droga para mí…” - Al instante de decir eso, me volví a perder entre sus cuerpos…
Volviendo al inicio del quilombo… Estábamos en el sillón cuando Sebas me dijo:
— “Sentate, te la quiero chupar…”
Me sacó el pantalón, metió la cara entre mis piernas, me las subió, y entre los dos me las mantuvieron arriba. Pude sentir cómo el recorrido de su lengua abarcaba todo lo que sí…
En ese momento, Leo —que ya me había adelantado en charlas previas que “me iba a llenar la boca mientras el otro me dé”— cumplió su promesa… Y ahí estaba yo: Sentada en “el cielo”, recibiendo y dando…
Al rato cambiaron y fue Leo quien con las manos me estimulo y liberé mi primer orgasmo de la noche …
Ya había pasado de todo para cuando fuimos a la cama…
Sebas se acostó primero, me puse encima de él y fui besándolo desde los labios hasta bajar a meterla en mi boca... Mientras tanto, Leo se ponía el forro para darme en cuatro... Una de las MAGIAS del trío: dar y recibir al unísono...
En esa secuencia empezaron a agarrarme más, a darme más fuerte, más intenso; uno cogiéndome desde atrás y el otro cogiéndome de a momentos la boca… Y Leo arrancó con algunas nalgueadas firmes e intensas…
-Sebas: Uy, qué fuerte eso! - (refiriéndose a las nalgadas, que se escucharon intensas)
Yo estaba con la boca ocupada... perooo me pareció importante responder:
-Yo: Él sabe hasta dónde se puede conmigo… - dicho eso, volví a ocupar mi boca...
Leo ya conoce qué me gusta y hasta dónde, por eso respondí, para que Sebas relaje...
Lo que sí, me encantó que empatizara conmigo y que sintiera que podía ser demasiado fuerte. Primera vez que me veía, me estaban cogiendo de a dos, y el muchacho pudo perfectamente sentir empatía y conectar con que yo esté bien en cada momento (fueron varios los gestos que tuvo de registrarme a lo largo de la noche). Y encima Leo también es empático y atento... Así que se imaginarán lo entregada que estaba con esos dos...
Sebas, por momentos, me preguntaba si podía tal o cual cosa, y yo le respondía: "Sii, obvio…", al tiempo que pensaba: ¡VOS PODÉS HACERME LO QUE QUIERAS! Aunque esa frase nunca la diría como algo literal aplicable a todo, sí me encanta cuando sucede que alguien me provoca “entregarme” tanto a sus deseos y acciones…
(PAUSA) Necesito sacarme la ropa AHORA MISMO, acostarme un rato y refrescar las imágenes, mientras me toco... ya estoy húmeda, puedo sentirlo... ya late, los recuerdos se esparcieron por el cuerpo, me transporté a ese momento y vuelvo a sonreír, vuelvo a sentir …
Les cuento que sí, paré de escribir cuando llegue a ese punto del relato, y disfrute ese fuego que se volvió a prender, sola esta vez, pero llena de ellos en mi mente …
(FIN DE LA PAUSA)
Retomando el relato de la noche con ellos…
Sebas propuso la doble y me preguntó si quería… ¡y claro que quería!
Estaba por ponerme sobre él y, de la manija, ni noté que él ya no tenía puesto el forro. Por suerte, él sí se dio cuenta de frenarme antes de que me la meta, y se puso uno… Me senté sobre él, la agarré y me la metí. Mientras, detrás mío, Leo se preparaba y me preparaba para entrar… y así fue que quedé en el medio, penetrada por ambos, duplicado el placer, triplicado… 3 cuerpos integrados…
Quién sabe cuánto tiempo después, escuché:
-Leo: Te acabo, eh, ya viene… dale, que te acabo…
Y fue así que acabó dentro mío; la leche en el preservativo, pero la sensación de ese momento de clímax y escucharlo decir esas palabras provocaron que casi vuelva a acabar yo…
¿Les pasa también que pierden completa noción del tiempo durante el sexo? A mí me pasa siempre...
Después de un rato y una pausa en el medio, quise probar algo yo:
Les pedí que se sentaran con las piernas abiertas, acercando sus pijas lo más posible una a la otra, para que yo pueda jugar con las dos juntas… Y ahí, pegaditas, las saboreé, agarré, baboseé, chupé, recorrí...
Más avanzada la noche se dio algo que me tomó por sorpresa y que me ENCANTÓ...
Fui al baño. Ya estaba bastante fumada para ese entonces, así que colgué más de lo necesario ahí adentro... Y cuando volví a la cama, me encontré con que Sebas se estaba comiendo la pija de Leo, y creo que tuve una explosión de serotonina ahí mismo, porque me sentí en Disneylandia... Era muy sensual lo que estaba pasando. Ya los había visto así varias veces toda esa noche, pero ahora fue el hecho de que arrancaron estando solos, y que no me esperaba que conectaran así, con esa confianza, soltura y disfrute del cuerpo del otro...
Me senté y me quedé de espectadora. No se me ocurre mejor espectáculo que ver algo así entre dos hombres que te encantan… Y, como si todo eso fuera poco, resultó en que Leo acabó en la boca de Sebas (consentimiento mediante). Ya no tengo dudas: ¡el cielo existe! Es el lugar en donde suceden cosas como esa…
Y ATENDEME este final de noche bellooo: hubo abrazo entre los tres, justo antes de vestirnos…
-Sebas: ¿Cómo estás?
-Yo: Excelente.
-Sebas (a Leo): ¿Y vos, man?
-Leo: Muy bien.
Y en ese momento Sebas nos abrazó a los dos juntxs...
Les dejo algunas imágenes más, sueltas ...
Sebas acostado, yo encima sentada en su cara. En eso Leo le agarro la pija a Sebas y me "invito" a comérsela y quedamos varios minutos en un hermoso 69+ (o sea el 69 que todxs conocemos bien, y el "+" porque se sumo la mano y el juego de Leo, de incitarme a comérmela toda)
También recuerdo estar chapando con Leo, mientras Sebas me estimulaba con un gel de coco, de esos que calientan la piel (no me hacia falta, estuve prendida de principio a fin pero no estuvo de más! y me la dejo on fire literal(?)... Al rato de eso, de pronto deje de sentir las manos de Sebas, yo seguía chapando con Leo, así que no vi q estaba haciendo hasta que levante la mirada y vi como se había acomodado para chupársela nuevamente a Leo ...
Repito: EL TRIO ES MAGIA, siempre estas sintiendo o viendo algo tremendo ...
¿Pueden creer que podría seguir contando cosas que pasaron? ¡Créanme que sí, hubo más mucho más!... Pero no quiero hacerla muy larga... Quizás tenga que escribir un segundo capítulo, o mejor aún: vivir un segundo capítulo con ellos...



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